martes 5 de octubre de 2010

Cosas de la Vida

De regreso a la rutina, mira que sencilla es la vida, todo funciona asi de simple: las mujeres saben que la manera de tener a un hombre a sus pies es con detalles sencillos, un poco de atencion y poner la mano en los lugares correctos y en la manera adecuada, somos faciles de comprender, pensamos de manera linear, una cosa por ves, y la razon no es que tengamos menos capacidad cerebral mas bien creo que es porque para relizar una cosa bien tenemos que terminar con una para empezar con la otra..



Los origenes de esto segun un libro (no dare el nombre porque es un libro solo para hombres) bastante interesante por cierto, es el siguiente, en la epoca primitiva el hombre tenia que salir de caza, por lo que cada paso que daba tenia que ser pensando solamente en su objetivo, porque como entenderan para salir a cazar osos no se podia estar pensando en la decoracion que llebaba la cueva por dentro, mientras que las mujeres hacian lo mismo que hacen desde hace miles de años, se quedaban en casa a hablar de un millon de trivialidades con la cavernicola de la cueva mas cercana, y acicalando a los vastagos, mientras que tu peleabas con un oso solamente con un garrote en la mano..



de hay el echo de que para realizar las acciones los hombres prestamos tanta atencion a la manera en que se hace, si conducimos en la calle el auto rara vez notamos a los tres vecinos que nos hacian señas de adios en la cera de la 27 de febrero con nuñez de caceres, mientras que si es una mujer que conduce lleba el auto a 150 km/h , cantando una cancion de Monkey Black (el megadivo), con un lapiz delineador en los ojos, mirando un espejito y aun asi nota los tres vecinos que la saludaban el la calle, creo que de hay el alto indice de accidentes de transito que afecta a las damas (claro con sus excesiones), por lo general cuando el hombre tiene un accidente es porque como hombres tenemos un defecto congenito que no superamos desde que eramos espermas, y es la competitivida, y esa creencia tonta de que somos una especie de Ayrton Senna rencarnado (piloto de formula 1 fallecido en acidente) en el auto equivocado, que somos mejores que los demas que conducen a nuestro lado.



pero claro todo en la vida tiene variables, nada es uniforme todo un dia tiene una diferencia, me eh encontrado con chicas exelentes el manejo aun mientras hacen un millon de cosas mientras conducen, aunque claro esta esto aumenta el riesgo de mortalidad de cada persona cerca de donde se desarrolla el acto de una dama conduciendo a 150 km/h y mandando mensajes a travez del bb mesenger, asi que cuando veas una mujer conducioendo, en la calle se que lo primero que te llegara a la mente al ver que no lo hace de manera arriesgada o prudente es "Tenia que ser una mujer", pero considerando el hecho de todas las cosas que hacen mientras conducen me temo que en unos años las carreras de Formula 1 podrian estar en su poder.. Jean C. Figueroa Aybar

domingo 29 de agosto de 2010

Casi mato a mi suegra...

A Flor la conocí por unos amigos. La loca (tiene 19 años) y es amiga de una amiga de la novia de un amigo mío (se entendió?). Nos presentaron en un BBQ, y al toque nos agradamos. A ella se ve que le gustaban los tipos más grandes que la trataran medio como una nena, y a mi me encantó su inocencia. Marcho perfecto.

Me encanto que sea tímida (se ponía colorada si le hacía un chiste medio fuerte), como bajaba la mirada cuando yo la miraba. Me encantó su cuerpecito delgado (tetillas chiquitas paraditas y unas algas igual), su pelo corto, los ojos grandes marrones y esa bocota divina. Una bebe hermosa.

La volví a ver una semana después en Apple de Plaza central y me le tire a lo crudo. “Me gustás!”, le dije. Ella se puso roja. “eres hermosa, me matan tus ojos, tu boca, y este culito…”, dije mientras le manoteaba una nalga que se quedó atrapada por mi mano que no la soltó. Ella levantó la vista y me miró a los ojos.

“En serio te gusta, no es muy chiquita?. “No, me encanta así, me la llevo como viene…”, le contesté sin soltarle el culo. Se río. La besé. “Hoy me la llevo para casa esta nalguita”, le dije y le bese la boca. Me dio varios besitos secos. “Es una niñaaaa!”, dije para mi con la voz de desencanto en la cabeza.

Cuando ya llevábamos media hora entre besos y charla, y el reloj acusaba las cinco de la mañana, apuré la cosa para ir a mi casa. Se puso toda colorada. “No puedo hacer nada, me llego ayer”.”No me importa nada”, le dije.

Era verdad, con la calentura que tenía me la quería meter hasta a una indigente o manchábamos las sábanas. De última un condón y el hotel eran la solución y listo. “No en serio, además no estoy depilada, soy un desastre”.

Lo de la depilación para ellas es cosa seria. Era obvio que con todo eso en contra era imposible que se diera, y más la primera vez. “Ok, te llamo en la semana y nos vemos”, le dije. A los 15 minutos se estaba yendo con sus amigas. Pero antes intercambiamos celulares.

La semana con el ajetreo del trabajo en la ferretería se pasó volando y ni mente le di. Pero el jueves me mandó un mensaje. “Ya está, se me fue”. No lo podía creer, la loca tenía doble personalidad. Y así era, de golpe le decías algo y se bloqueaba de la timidez, pero si la sabías llevar le sacabas lo que quisieras.

Esa noche la invité a comer, cenamos KFC y Cervezas. Las Millerscitas hicieron todo el trabajo y a la hora me la estaba dando. Antes me hice un festín con esas tetillas y me comí apasionadamente la parte (la más chiquita y apretada que prové en mi vida) hasta que se le mojó toda.

Después me la mate en cuanta posición se me ocurrió por casi media hora. Patitas al hombro, ella arriba, en cuatro, ella de abajo... No suelo tener problemas para aguantar pero esta vez se me complicó. Esa vagina cerrada me la exprimía de tal manera que tuve que parar varias veces (aprovechaba y cambiaba de posición y le pegaba otra lamida, degustando de paso ese culito en el que no cabía un alfiler).

Los testiculos se me fueron inflando y al final llené el capuchón del condón con una cantidad notable de semen. Cuando ví el volumen de la descarga me arrepentí de no haberle pintado la cara con esa leche. Hubiese quedado divina esa carita inocente bañada en mi pegote. Para la próxima pensé.

Después comimos helado y ella me despertó el pene con una lamiditas de su lengua congelada. La chupaba perfecto. No una profesional, pero me mataba que de vez en cuando me miraba. No era para provocar si no para ver si iba bien. Y a mi era mirada vidriosa, fruto de atragantarse con mi pene me puso loco.

Le hice lamerla sacando la lengua, y por primera vez según me dijo después, lamió un par de testículos. A tope el pene y se lo clavé otra vez tipo perrito. Por primera vez la oí gritar de placer y le seguí dando bien fuerte y a fondo hasta que acabó una vez más.

Cuando acabé yo, nos quedamos un rato abrazados. Ella me lleno de besos desde el pecho hasta la boca. Me dijo que nunca había acabado dos veces seguidas. Le pregunté qué experiencia tenía. Yo era el tercero, los otros eran dos pendejos. Uno de su edad el primero, el otro uno de 25 con el que había durado un par de meses. Había debutado hacía un año.


Y así fue que el mes siguiente nos empezamos a ver dos veces por semana. Generalmente venía a casa entre semana, ya que ella vivía con la vieja y dos hermanos (una de 14 y otro de 12).


Yo pagué el precio convirtiéndome en algo así como su novio, aunque tampoco me absorbía todo mi tiempo (aunque si bastante de mi leche, jajaja).

Y conocí a la familia. La hermana, Maru, con catorce era mucho más despierta y agrandada que Flor. El hermano, Bruno, un pendejo divertido fanático del skate. La vieja, separada del viejo que vive en Santiago y se volvió a casar, una hermosa y divina. Claudia, 42, la misma estatura que Flor pero más carnosa. Adicta al gym, culo durito de gimnasio y las tetas hechas.

Con el hermano y la vieja iba bien. Con la hermana menos. Pero estaba de novia con un loquito, Alan, y casi no estaba cuando iba al depto donde viven en Gazcue. Lo único, que le vieja empezó a insistir con que fuera a comer de vez en cuando, porque decía que si no Flor entre la uni, el gimnasio, y que de vez en cuando se iba a ver al viejo, no estaba nunca.

Una pequeña concesión, pensé, y accedí. Fui a comer dos veces un miércoles, y al final un domingo. Después del almuerzo y sobremesa Flor tiró que íbamos al cine a ver Shrek 4, y la vieja preguntó si ella y el hermanito se podían colar. Y fuimos los cuatro.

La peli medio aburrida y además traducida. Lo mejor de todo fue el comentario de la vieja cuando salíamos del cine: “la voz del gato parece de una porno !”. Yo me reí, y Flor también, aunque ella nunca había visto una porno.

“Te deschavaste Clau”, le dije. “Bueno, si!”, dijo ella, que se puso colorada y se mato también de la risa. “Es la voz de Antonio Banderas”, acotó el pequeño. “Debe haber trabajado en una porno entonces”, siguió la vieja tentada. Flor decía “mamá!”. Pero la vieja estaba muerta de la risa con el chiste de la porno y yo la seguía en chinchando.

Los invité a comer empanadas a la monumental. Con la mamá compartimos unas Millers. Y después fuimos para el depto de ellos en su auto. La vieja me invitó a tomar un café. “Café no, me saca el sueño y después doy vueltas en la cama hasta las cuatro”, dije. “Hay, pareces un tipo grande con ese comentario”, me dijo. “Té o wisky?”, ofreció. “Para el wisky no me da, vas a pensar que soy un borracho”, dije, “Nada que ver, yo te acompaño”. La vieja cada vez me caía mejor.

“Tu vieja es una dulzura”, le dije a Flor. “Le caes bien”, dijo contenta. La vieja volvió con la botella y dos vasos. Flor se hizo un té. El hermanito se fue a ver tele a su cuarto. De la otra hermana ni noticia. Seguro el novio de 17 se la estaba comiendo.

Seguimos de gran charla, hablando de economía y política, mientras salió otro wiscacho. Nosotros a todo tema (la vieja es abogada), pero Flor se dormía. “bey, no doy más, me voy a dormir”, dijo a la hora.

Ya eran las 12 y pico. “Uyy, si, perdón, me voy que mañana hay que madrugar”. “No negro, todo bien, quedáte charlando un rato más con mamá…Así le hacés el aguante hasta que llegue mi hermana. Me llamás mañana?”. Me dijo mientras me daba un piquito. Después rumbeó para el cuarto que compartía con la hermanita.

“Sorry, te jodi la noche…”, dijo la mamá al rato para cortar el silencio que se había dado. Estaba medio en ebria y era todavía más divertida. Se ve que le gustaba un montón el chupe y que se ponía medio pícara.

“Para nada, además me venía bien el descanso”, contesté en el mismo tono y con una sonrisa. “La verdad, por lo que se últimamente vienen a full ustedes dos”, tiró. Y yo me puse colorado y me quedé sin palabras.

“ Quédate tranquilo, yo no soy una madre antigua. Es más, me gusta que Flor salga contigo, ella es muy tímida, pero al lado tuyo se está soltando un montón”, dijo con tono maternal. “Yo trato de alentarla a que se suelte, y pruebe, la vida es para disfrutarla. Por suerte con los tres tengo buena relación y me cuentan todo. Yo soy súper abierta, saben que conmigo pueden hablar de sexo sin problemas. A la que le tengo que cortar un poco el vuelo es a Maru, la pequeña si fuera por ella ya hubiese tenido dos hijos, anda loquita con el novio. Pero la convencí de que esperara un poco más, por lo menos hasta los quince”.

“Yo si fuera tu la mato”, le dije. “No se puede, los chicos hoy crecen más rápido que en nuestra época”, me dijo. “Perdonáme que te compare conmigo pero estás más cerca de mi edad que la de Maru, jajajaja”, dijo riéndose mientras se mandaba otro sorbo de wisky.

“Ocho años nos llevamos no?”, pregunto sabiendo la respuesta. Asentí. “Con Maru son veinte entonces…”, dijo. “Podría ser el padre querés decir, ahora si me jodiste la noche, jajajaj”, me reí. Ella también. “Jajajaj, no está todo bien, te dije, me encanta que Flor salga contigo, le abres un montón la cabeza… bueno, y otras cosas también…”, dijo volviendo a su tono pícaro.

“Qué me querés decir?”, tiré medio haciéndome el tonto, y medio de curioso para ver cuánto sabía, o si quería sacarme info. “Te dije, Flor me cuenta todo”. “Qué te contó?”, pregunté dije abriendo los ojos y mirándola sorprendido.

“Todo, nene, todo…… por suerte tiene confianza y me vino a contar



“No puedo creer que tengan esa charla entre madre e hija, eres lo más bien, la tienes bien clara”, le dije. “Gracias….Bah, es lo menos que me puedes decir, te la regalé, jajaja”. “Después de esto te debo un regalo grande”, le contesté.

Se rió. “Bueno, por suerte tenía razón, y tu te portaste bien…”, dijo tirando un pie. Yo me subí a esa para ver a dónde iba. “Si tenías razón, le terminó gustando, pero supongo que sabías que iba a ser así, de tal palo tal astilla”, retruqué. La idea de que a la madre les gustaba lo mismo hacía unos minutos que me rondaba la cabeza.

“Bueno, tampoco es que soy una adicta al sexo , jajajaj”, tiro la vieja que estaba relajadísima por el alcohol. “Y a que eres adicta?”, dije con tono juguetón. “No se, un poco de todo”, contestó. Silencio de unos segundos que llené tirando una jugada: “No se porqué pero me imagino que debés ser muy exrema”.

A mi el alcohol y la calentura me habían deschavetado mal. Me miró sorprendida, pero al ver mi sonrisa pícara se relajó. “Bueeeeennnnno, ya me perdiste todo el respeto!”, dijo jodiendo. “Está bien, la culpa es mía por sacar ésta charla”, agregó.

“Perdón, estoy medio borracho y no se lo que digo”. “Me fui a la mierda”, dije después. “Esta todo bien Max, prefiero que me hables así y no de usted como al principio, parecías un niño…”. “Niño seguro que no soy, ya lo dijiste tu, estoy más cerca de ti que de Flor”. “Pero es inevitable, para mi eres un niño”, dijo provocándome y haciéndose la superada.

Así que la corrí un poco más. “No me digas que nunca te comiste un niño tu…”. “No. En general siempre fueron más grandes. El papá de flor me llevaba diez años. Se ve que de ahí viene…”, me dijo devolviéndomela. “Nunca entonces? Me dijo Flor que te gustaba tu profe del gimnasio”, le dije tirando una que me había contado Flor alguna vez.

“Pero no cuenta, tiene 38”, dijo. “Te lo comiste?”, insistí. “No, pero como vengo de calentona me parece que en cualquier momento…”, dijo otra vez en joda pero provocando. “Hace mucho que no?”, indagué. “Seis meses, ya se siente mal…”, dijo. Me gustaba que hablaba como una mujer más joven. Super caliente la veterana.

Y yo para entonces ya la veía como un objetivo. “Bueno, si no se te da con el profe ya sabés”, dije redoblando la apuesta a ver que decía. “Mmmm, no se, con lo sequito que te deja mi hija no creo que te de el cuero…”, retrucó. A la doñita de puta le gustaba tener la última palabra. Típico de abogado. Pero a mi en vez de calmarme me puso loco.

Me paré y me le fui al lado. Me miró sorprendida. “Entonces aprovecha ahora que vengo bien cargadito”, tiré pudriendo la cosa. Para colmo estaba caliente y se notaba. Y la muy puta se dio cuenta y me miró el pene que se marcaba inflando el bolsillo del jean. Me le fui al humo y agarrándole la cara le metí un beso que ella contestó chupándome la lengua. Vieja puta pensé, y el pene me pegó un saltito más en el pantalón despegándose del cuerpo e inflando más la carpa.

“No, no, no, no puedo ser tan hija de puta”, dijo cortando el beso de golpe y después de haberme transado ella a mi durante un minuto. A los 40 o a los 20 son todas un cachito histéricas. Aunque acá había motivos reales para poner un freno.

Pero estaba claro que ella también estaba agitada. “Ayy, cómo me calentaste pendejo!”, me dijo a la cara. “Tu también, mira como me pusiste”, le dije para motivarla. Estaba claro que verme el bulto la calentaba. Me la agarro por encima del jean. “Que buena que está”, dijo.

“Más te va a gustar cuando la tengas adentro”, le contesté. Ella me la frotó un cacho admirando la dureza de mi trozo. Pero depués la soltó y se pasó las manos por el pelo como acomodándose. Exhaló y trató de calmarse. Yo quise agarrarla de nuevo pero me frenó. “No, no puedo… basta, basta, paremos acá”, dijo. Y supe que tenía que bajar un cambio. Le pedí disculpas pero me dijo que estaba todo bien. Yo me despedí con un beso en la mejilla. Y me fui.

martes 3 de agosto de 2010

Desolacion


Dias de desolacion en mi corazon
dias de desolacion en este amor
dias de desolacion en mi alma
dias de desolacion en este que te ama

cuando te vi por primera vez supe eras para mi
en ese instante canto el ruiseñor
un canto grandioso hasta mi corazon
en primer instante juraste amarme
y en muy poco tiempo decidiste marcharte

la desolacion se hizo presente en mi corazon
la desolacion ataco mi alma desde el interior
la desolacion condujo a mi muerte Y el dolor gano
ahora camino en el mundo sin alma, como los que viven
aunque sin ganas, con miedo a morir fisicamente,
pero con la esperanza de que regreses

ya el aire no parece tocarme
ni en la tormenta mi alma siente el mojarse
bajo el sol no se calentarme
es como si todo freno en ese instante
justo cuando tu te marchaste


madrugadas son tetigos de este dolor
durante las desoladas madrugadas sin pudor
derramo mis lagrimas
y tu viviendo como que nada paso..

domingo 1 de agosto de 2010

Amor Prohibido

 

Cada instante en que nos abrazamos
cada instante en que nos besamos
siempre ah escondidas de los demás
siempre la adrenalina tiene su lugar

ser amantes no es nada sencillo
ser amantes no es para niños
ser amantes conlleva peligros
ser amantes tiene brío

pero por tus besos corro riesgos
pero por tus caricias arriesgo el pellejo
por tus sonrisa correría contra el tiempo
por tu mirada moriría sediento

esta relación que llevamos es de peligro
esta relación es nuestra perdición
porque ambos tenemos a otro amor
ambos tenemos a quien dios nos dio

si por tenerte abrazada al infierno iré
que preparen mi espacio porque hay estaré
si por tus suspiros nocturnos yo moriré
pronto la funeraria yo elegiré..

amantes203

Plan Perfecto

Cincuenta minutos de vuelo hasta la capital habían sido suficientes para disminuir mi ansiedad. Estaba tranquila pensando que mi plan tan cuidadosamente elaborado estaba por fin en marcha. Ahora podría ir sorteando las pequeñas dudas que aun persistían, pero ya no había vuelta atrás. Con éxito o sin el yo cumpliría todas las etapas.

La idea había nacido el día de mi cumpleaños numero 38. Tan cerca ya de los cuarenta y alcanzadas las metas profesionales que me trazara al salir de la universidad, mi condición de mujer soltera y virgen que jamás me había molestado comenzó a aparecerse en mi mente como una pequeña cosquilla molestosa .

 
La palabra soledad no era una amenaza, porque no estaba sola, por el contrario, estaba rodeada de esas gentes que acuden en torno a las personas exitosas, pero ese día comencé a sentir la premura de una intimidad de mujer. Insatisfecha. Viví unas semanas con la inquietud de tener frente a mi un problema que no podía solucionar en base a la eficiencia, sino que se me presentaba con características de variables que no podía manejar Fue entonces cuando se me ocurrió la idea. Poder estructurar un plan en el cual pudiese satisfacer mis necesidades teniendo las cosas bajo control.


Estábamos registrándonos en el hotel y Raúl me parecía adorable , estaba terminando su carrera de ingeniería. Culto y simpático, tenía con el una confianza infinita. Había aceptado sonriente acompañarme en este viaje ignorando absolutamente cuales eran mis reales intenciones. Raúl era mi hermano preferido y tenia 24 años.
La habitación era una amplia suite matrimonial y yo pensé que seria ese el momento en que Raúl me exigiría algún tipo de explicaciones, pero se comportó en forma natural y tampoco yo hice pregunta alguna. Yo creo que ambos estábamos pensando lo mismo, y seguramente nos dábamos la misma respuesta. La cama era tan amplia que perfectamente podrían dormir allí dos personas sin siquiera tocarse, lo demás eran detalles. Aun no hacia dos horas que habíamos salido de casa y en ningún momento habíamos hablado del objetivo del viaje yo solo le había dicho que por favor me acompañara. El acepto complacido pues le encantaba la capital.
El hotel ofrecía un trago de bienvenida de modo que bajamos al lobby donde se encontraba el bar. El y yo somos buenos conversadores pero yo no sabía como comenzar y fue entonces que le pregunte por su vida amorosa. Yo sabia que el tenia una novia en la universidad y le pregunte por ella. Para mi sorpresa el me miró buscándome los ojos y me dijo riendo.
- Hermanita lo que quieres saber es si me acuesto con ella verdad? - la respuesta es si , desde hace tiempo-. Luego sin dejar de reír me agregó.. ¿ Quieres mas detalles?.
El nunca podría imaginar con cuantas ansias le hubiese hecho yo esa pregunta, como me encendía interiormente saber justamente cada detalle de esa operación que yo nunca había vivido, sin embargo alargué mi sonrisa hasta el momento en que el volvió ha hablarme.
•Aunque supongo que por detalles mi hermanita mayor podría darme una conferencia muy entretenida - Dijo levantando su vaso e invitándome a hacer lo mismo.
La conversación siguió deslizándose por la atractiva geografía del sexo y mi hermano ya desinhibido por completo se complacía en compartir con su hermana mayor los recodos mas íntimos de su vida a morosa de soltero con tiempo y éxito, mientras yo debí recurrir al recuerdo, a veces forzado, de algunas historias eróticas leídas en revistas en algún consultorio medico. Los comentario que hacíamos fueron cada vez mas audaces y eso producía en mi una excitación creciente que yo percibía concretamente en la consistencia cada vez mas húmeda de mis calzones delicados y en las mejillas encendidas de mi hermano, que no vislumbraba en absoluto cuales eran mis reales intenciones. En lugar de habernos acercado a mi objetivo en ese momento lo sentía mas lejos que nunca.
Quizás la conversación nos había excitado, pero ¿ como saltábamos el abismo de nuestra situación filial.? El podría estar muy caliente pero yo seguía siendo su hermana mayor aunque después de lo conversado el jamás imaginaria que yo era virgen. ¿Eso era bueno o malo para mis planes? Esa disyuntiva ya no tenia sentido en medio de la neblina de deseo y alcohol que llenaba mi cabeza.
Entramos en la suite y éramos tan hermanos como habíamos salido hacia un par de horas. Estábamos en el mismo punto indefinido del tiempo erótico.
Se sacó su chaqueta sentándose en el sillón. Yo tenia premura por el al baño porque había bebido demasiado, mi cabeza retumbaba y mi vejiga estaba próxima a estallar. Entre en el baño y deje la puerta abierta, no de propio, sino que simplemente fue así. Mi imagen estaba en el espejo grande cuando deslizaba muy calzones antes de sentarme en la taza, escuche complacida, como el chorro caliente que surgía de mi sexo azotaba la superficie del agua . Vi. por el espejo que Raúl me miraba desde su sillón ,, cerré los ojos para disfrutar el placer de vaciarme y fue en ese memento que sentí el chorro poderoso de mi hermano que se vaciaba allí a un metro de mi . Era una intimidad, pero una intimidad fisiológica mas que erótica, sin embargo cuando el termino su labor, se volvió de costado y yo pude ver a corta distancia el tamaño, para mi desconcertante, de su miembro. Yo jamás lo habría imaginado así. No me moví ni dije nada. Después de la conversación en el bar todo era posible. Como nadie preguntó nada, nadie respondió y yo impulsada por las circunstancias y en medio del silencio me metí desnuda en la cama sin interesarme si el me miraba o no.. Me quede dormida.
Un sonido persistente en mis oídos me despertó, me pareció estar sola. Estaba desnuda y levemente sudorosa. Emanaba un aroma intimo de mujer pero diferente al que conocía habitualmente. Comencé a estirar lentamente mi brazo derecho moviéndolo en forma exploratoria para saber si mi hermano estaba en esa cama. Mi corazón comenzó a latir fuerte, mis pezones rozaban duros contra la sabana suave y por fin lo toque, estaba ahí. No se había ido, permanecía acostado a mi lado. Me di cuenta que ese hecho para mis fines no significaba gran cosa, era evidente que el no me había tocado. Con la otra mano toqué mi sexo mojado y no presentaba señal de haber sufrido alguna transformación. No había en mi cama cambio alguno sino la tremenda calentura que me invadía. Decidí permanecer en silencio y sin volver a tocarlo, estaba dormido. No había en el mayor interés erótico por mi presencia
En mí por el contrario, se habían desencadenado todo el deseo oculto y postergado, lo anhelaba todo. pero me había resignado a dejar pasar esa noche como un fracaso de mi plan tan cuidadosamente elaborado. Traté de mover mi mano cuidadosamente para no despertarlo y al realizar un movimiento circular de mi brazo encontré ese obstáculo tenso, duro, suave y caliente. Sabía perfectamente que ese solo tacto era el indicio de mi triunfo. El miembro estaba tan tenso que cuando lo impulse hacia un lado sentí la hermosa resistencia de su erección. Esa erección era para mi. no había nadie mas allí.
Lo tomé en mi mano, lo apreté con fuerza, sin cuidado. Quería hacer algunas cosas que siempre imagine pero se acabo mi tiempo porque era el tiempo de el . Sentí como cambiaba de posición y como su pierna derecha desnuda y caliente pasaba por sobre mi vientre y se acomodaba sobre mi montándome con una sabiduría superior a la que yo le imaginaba. Lo tenia encima .. Yo era su presa. Separé los muslos en forma instintiva y el me penetro sin preámbulo alguno .Ni un gemido ni un dolor allí estaba en el fondo de un lugar mío que casi no sabia que existía. Me cabalgaba casi con violencia, gemía cerca de mi oído y yo lo abrazaba con mis muslos, nos apretábamos con toda la fuerza de mi calentura y la sublime violencia de su deseo. Era grande, si que era grande pero en ese momento supe que yo era tan grande como el. Hombre y mujer .
Me dejé llevar y hacer y aquellas cosas que en algún momento pensé que jamás las haría el me las hizo igual y todas me gustaban.
En el silencio de la pieza. y con la oscuridad cómplice surgieron espontáneas las palabras al oído , canal por el cual aparecían esos deseos profundamente ocultos ., Primero casi temerosas y con un dejo de pudor . después simplemente palabras llenas de realidad , descripciones de placeres profundos para que el otro también los disfrutara luego ya liberados todos los demonios , dichas en voz alta en voz ronca casi gutural. Y nos quemaban. " muévete para mi hermanita caliente ,. dame lo que me tienes , puta perra", · así entre un orgasmo y otro todos en sucesión mientras mordía mis pechos inflamadas por el deseo.
Creí adormecerme por un momento que no fue muy corto porque cuando recobré la plena consciencia percibí a través de mis parpados casi cerrados que la habitación estaba inundada por la luz.
Fue un momento especial, ahora íbamos a mirarnos a la cara para enfrentar una realidad mayor, la de haber cruzado el limite como lo habíamos hecho. De algún modo a mi esa sensación me producía un placer adicional. Nos habíamos movido tanto durante la noche que no me extraño que el se recostara con su cabeza sobre mis pechos. Para mi fue una imagen perturbadoramente excitante. Estaba con su rostro un poco hundido entre mis pechos monumentales que parecían haber crecido con la calentura desenfrenada de nuestra noche. Se veía hermoso y en ese momento lo quise como amante y como hermano.
Comencé a moverme con sumo cuidado, para ni despertarle y poder poner uno de mis pezones cerca de sus labios ligeramente separados, el pareció percibir la caricia porque se agitó levemente. A mi la situación me encendía poderosamente. Mi pezón estaba crecido, muy sensible y duro, ya no era esa prolongación inocente de mi pecho que solo tocaba casualmente cuando me vestía o desvestía. Ahora era como un dedo vivo que quería moverse y participar de mi pasión, rosado intenso. Vivo. Moví mi pecho hasta poner el pezón a la entrada de su boca, y comencé conscientemente a tentarlo hasta que el abrió su boca aceptándolo. Comenzó a chupar rítmicamente mientras yo desgranaba con igual ritmo orgasmos que me embriagaban de placer . Aceptamos este juego complacidos durante largo rato sin mayor cambio que el de ofrecerle mis pechos en forma alternativa. Me pareció varias veces sentir fluir algunas gotas desde mis pezones, eso nos excito más aun. Todo este proceso era en un silencio delicioso. Nos habíamos encendido demasiado. El estaba ahora abrazado a mi así por detrás mientras apretaba mis pechos en su manos y acariciaba mis nalgas con su muslo derecho. Me gusta esa caricia, me siento plena nos movemos juntos para aumentar esa caricia grande. Con ese movimiento su pene ,no se si intencionadamente, estaba entre mis nalgas. Me gusta sentirlo ahí porque lo tengo como prisionero, aprieto mis nalgas y lo retengo, en un juego demoniaco. No pienso nada.. Estoy entregada al placer. Siento como si mi verdadera personalidad hubiese quedado muy atrás en el tiempo cuando en realidad solo hace unas horas que estamos aquí. El se rosa ahí en mi mas secreta intimidad que ya no es secreta para él. Me gusta como me recorre y de pronto percibo que se detiene ahí justo en el centro, ahí donde mi sensibilidad es mayor Un ligero temor me embarga ante la perspectiva, pero el esta temeroso y sigue acariciándome recorriéndome con su pene mas tenso que nunca y luego vuelve a detenerse ahí en esa entrada trasera que ahora me late. Se detiene de nuevo como temeroso y luego ese juego diábolo crece de nuevo y fue entonces cuando se lo dije
- Métemelo-
Nunca había pensado eso a pesar que no ignoraba que esa situación existía. Pero jamás imagine que fuese así esa entrega .Hubo un silencio y luego escuche mi voz de nuevo.
-Mételo, entra por favor, ya luego. Y comencé a darle lo último que me quedaba por darle y entró en la única parte que aun me desconocía.
Un lamento largo que jamás fue un lamento sino un grito ahogado de alegría y placer. Una entrada maravillosa, una estrechez amorosa en lo mas profundo de mi hasta que se detuvo porque no había mas longitud. Y luego el vaivén .. Moviéndonos de un lado a otro como si nos pesaran demasiado estos cuerpos cargados de placer casi morboso.
Lo sentía grueso ancho suave y mío ..Sobre todo mío.. Mi amor, mi amante, mi hermano, mi autor, mi destructor mi felicidad.
Lo hicimos casi toda esa mañana , solo cerca del mediodía nos detuvimos ..Nos miramos .. Nos reímos espontáneamente. Si… nos reíamos mucho..
El agua de la ducha sonaba suave sobre mi cuerpo, – tarareaba una canción de melodía desconocida. Era una canción nueva creada espontáneamente por mi una canción que hablaba de placeres fabuloso y de temores vencidos, de barreras derribadas y de espacios que comenzaban a abrirse.
Cerré la llave del agua y deslicé la cortina pero no alcance a envolverme en la toalla porque sus manos fuertes me tomaron del brazo y me pusieron contra la pared húmeda del cuarto. Me separó los muslos y me levantó en el aire con su clavada. No dije nada, era suya y haría lo que el quisiera y si lo hizo en ese momento y en todos los que siguieron, ese mediodía y esa tarde. Solo a la hora del crepúsculo allí en bar sonriendo de nuevo,estiró su mano bajo la mesa para apretar uno de mis muslo mientras besaba mi mejilla para decirme
Hermanita …eres una puta maravillosa
Yo me sentía así.

lunes 12 de julio de 2010

Olvidarte..





que fustrante es ver la esperanza desvanecer
que fustrante es ver que te marchas y nada hacer
que fustrante es verme morir por tu insipides
que fustrante es ver como muero porque no estaras
que fustrante es notar que tu ausencia me ah de matar

pasaran hora, dias y años para poderte olvidar
pasara toda mi vida y no se si lo podre lograr
pasara el ferrocarrir de la esperaza sin podelor notar
pasara el de la angustia para en ese abordar

ya ni las golondrinas de becquer me podran cantar
despues de que tu asencia me marque el alma
llorare todas las noches sin poder reempezar
con aquellos suspiros que me hacian respirar

acaso en estas letras te podre olvidar
o solo es la prueba de que no me eh de salvar
de donde nace la inspiracion me han de preguntar
de donde surge el dolor debo contestar....

By: Jean C. Figueroa..

miércoles 16 de junio de 2010

La Veterana




Soy masajista y un amigo masajista, más grande que yo, me dio una clienta de el porque no podía ir mas. Me dijo "te la dejo a ti porque la vieja quiere masajes tres veces a la semana y yo no tengo mas tiempo, así que ve tu y te haces unos billetes extras".

Yo no tuve problemas y fui, imaginando encontrarme con una vieja que le doliera todo.
Llegue a la casa, toque timbre y me abrió la puerta una tipa de unos 45 años que estaba muy buena. Ahí me puse contento porque por lo menos no era una vieja fea, y por me encantan las mujeres grandes, era una fantasía que siempre tuve.

La tipa me hace pasar y me dice " así que desde hoy vas a venir tu a hacerme los masajitos?" y yo le conteste que si medio tartamudeando porque ya me estaba haciendo ideas morbosas con la vieja; "sígueme que vamos al cuarto que tengo preparado para los masajitos, porque son los días que mas espero para que me hagan caricias y para relajarme porque mi esposo no esta en toda la semana y me siento sola" y ahí casi me muero porque no se imaginan las cosas que pasaban por mi cabeza.

La vieja me dice que pase que ella se va a poner cómoda, y al ratito aparece con una bata blanca. Entra y se quita la bata, y se acuesta en la camilla para q empiece a hacerle los masajes. Cuando la vi en ropa interior casi me explota el cerebro porque cada vez mas tenia ganas de partirla.

Empecé a masajearla, y se me empezó a poner duro el pene y no sabia como hacer para que no se diera cuenta, entonces me apoye bien contra la camilla para que no se notara. Y como no me dijo nada pensé que no se había dado cuenta.
Así estuve como 15 días, que iba y se me paraba el pene y la vieja no se daba cuenta, supuestamente.
Hasta que ese día le dije que no iba a poder ir mas a hacer los masajes, porque la verdad ya me estaba volviendo loco, y entonces ella me dijo: “no te apures en tomar esa decisión, porque a mi me gustan muchos los masajitos y necesito las caricias porque estoy muy sola y así tengo alguien con quien hablar.
Por favor piénsalo el fin de semana y el lunes vienes y me dices que decides después de los masajitos, si? Por favor!”.

Y la verdad que no sabia que decirle, pero el lunes fui con la idea de no ir mas porque ya estaba loco de tener a esa vieja casi en pelotas a mi lado y no poder hacer nada, porque si me le tiraba a la vieja me mandaba a la mierda y me quedaba sin trabajo y con una mala reputación. Cuando llegue, la vieja ya estaba esperándome con la bata puesta, fuimos para el cuarto de masajes y empecé a trabajar, y otra vez estaba caliente, pero esta vez no me cubrí con la camilla.

Entonces la vieja miro para mi lado y vio que estaba caliente, y me dice “huy, me parece que estas un poquito excitado, siempre te pasa eso cuando haces masajes” y le conteste “la verdad que no, por eso le decía que no puedo venir mas” y ahí me puso la mano sobre el pantalón y me dijo “si ese era el problema, me lo hubieses dicho antes y se solucionaba”. Y ahí yo le empecé a masajear el culo y las piernas mientras ella metía la mano en mi pantalón y me hacia una hermosa masturbación y yo le tocaba su vagina que estaba toda mojadita.


Enseguida me empezó a quitar toda la ropa y se arrodillo y me hizo sexo oral hasta que no pude más y le llene toda la cara de leche. Mientras la vieja se secaba la leche de la cara le empecé a comer esa vagina jugosa y toda depilada; después me la agarre en la camilla por un buen rato, y cuando estaba por acabar me dijo “aguántate y termina, todo en mi trasero” y en ese instante no podía creer que se me estaba cumpliendo el sueño de tirarme una veterana.

A partir de ese día, voy tres veces por semana a jugar con la vieja y encima me paga por los masajes. Y cada día jugamos en un lugar distinto de la casa sin parar y con todas las ganas como si fuese el último de nuestras vidas.